
La agencia de noticias iraní Tasnim informó este 4 de marzo de 2026 que las fuerzas de defensa aérea del Ejército de Irán derribaron otro caza F-15 de Estados Unidos. Según una fuente informada citada por el medio, la aeronave fue impactada por unidades antiaéreas iraníes, en el marco de las tensiones militares crecientes entre Teherán y Washington.
Este anuncio se produce en un contexto de confrontación armada activa en la región, donde Irán ha reivindicado en días previos haber derribado aparatos estadounidenses que, según su versión, intentaban atacar su territorio. Medios iraníes habían reportado previamente la caída de al menos un F-15 cerca de la frontera con Kuwait, presentándolo como un éxito defensivo significativo tras 27 años sin incidentes similares confirmados contra aviones tripulados de EE.UU. La narrativa oficial de Teherán busca destacar la capacidad de sus sistemas de defensa aérea ante lo que califica como agresiones.
Por su parte, fuentes estadounidenses y del Comando Central (CENTCOM) han atribuido la pérdida de tres cazas F-15E Strike Eagle en Kuwait a un incidente de fuego amigo, causado por defensas antiaéreas kuwaitíes durante operaciones de combate contra Irán, en el marco de la denominada Operación Epic Fury. Según comunicados oficiales de EE.UU., los seis tripulantes eyectaron con éxito, fueron recuperados y se encuentran en condición estable. Kuwait reconoció el suceso y colabora en la investigación.
La discrepancia entre las versiones es notable: mientras Irán atribuye directamente a sus fuerzas el derribo de aparatos estadounidenses —incluyendo este nuevo caso reportado por Tasnim—, la coalición liderada por EE.UU. sostiene que las pérdidas ocurrieron por error de aliados en medio de ataques iraníes con misiles, drones y aviación. Videos y testimonios en redes sociales han mostrado cazas cayendo en espiral con humo y tripulantes siendo auxiliados por civiles kuwaitíes tras eyectar.
El incidente subraya la complejidad y los riesgos de la escalada bélica en curso en Oriente Medio, donde errores de identificación y coordinación entre aliados pueden tener consecuencias graves, incluso en ausencia de impactos directos del adversario. Hasta el momento, no ha habido confirmación independiente que respalde la versión iraní sobre este derribo específico, y la información sigue en desarrollo en medio de un conflicto de alta intensidad.

