
François Pauly, actual presidente de Compagnie financière La Luxembourgeoise y antiguo director general del grupo Edmond de Rothschild, será el nuevo presidente del consejo de supervisión del banco vaticano IOR.
Pauly ha sido elegido por su «amplia y reconocida experiencia en el sector financiero» que comenzó en 1980 y que le ha llevado a dirigir entidades como el Banque Internationale à Luxembourg (2011-2016) y a gestionar el Fondo de Pensiones vaticano (2017-2021).
Actualmente preside el grupo ‘La Luxembourgeoise’ y es miembro de la Comisión de Asuntos Económicos de la Archidiócesis de Luxemburgo, además de forma parte de los Consejos de Administración de varias aseguradoras y gestoras de Luxemburgo, Suiza y Bélgica.
El banco vaticano cuenta además en su dirección con una Comisión de cardenales, un director general y un prelado que supervisa que los directivos y empleados en la entidad «operan conforme a los principios fundacionales de la ética católica».
El luxemburgués presidirá la Junta de Superintendencia, el órgano encargado de definir y aprobar las líneas estratégicas y políticas del IOR y de velar por su cumplimiento.
Tal como anunció la institución financiera el miércoles en Roma, François Pauly será nombrado en la reunión del consejo de supervisión del 28 de abril. Hasta entonces, el francés Jean-Baptiste Douville de Franssu (62 años) permanecerá en su cargo. Ha presidido la institución financiera del Vaticano desde 2014.
Con motivo de este inminente cambio, Jean-Baptiste Douville de Franssu valoró positivamente su labor en el Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco vaticano. Desde 2014, el instituto ha experimentado una profunda transformación estructural tras un largo periodo de problemas de gestión. Ahora goza de reconocimiento internacional y presenta sólidos resultados financieros. Actualmente presta servicios a 12 000 clientes en todo el mundo, así como al Papa, la Santa Sede y la Iglesia Católica en su conjunto.
El cardenal Giuseppe Petrocchi, presidente de la comisión cardenalicia que gobierna el IOR, agradeció al director saliente del banco su servicio y su contribución a la renovación del IOR. Expresó su confianza en que el banco continuará sirviendo a la Iglesia universal bajo su sucesor.

