
Por Wired*
WIRED confirmó la filtración en internet de un conjunto de documentos internos sobre una sociedad secreta de personajes influyentes de la política, las finanzas y el sector tecnológico de Estados Unidos. Ahí, se nombra a los participantes, los eventos y se revelan datos personales confidenciales. Se les aseguró que su información permanecería privada.
Dialog, como se le conoce al grupo, es una organización privada a la que solo se puede entrar por invitación. Peter Thiel, el inversionista multimillonario, la cofundó en 2006. Reúne a funcionarios estadounidenses, figuras de gobiernos extranjeros y ejecutivos de Silicon Valley que van a retiros anuales extraoficiales. Dialog lleva dos décadas negándose a revelar la identidad de sus miembros.
Juntos, los documentos revelan una extraordinaria convergencia de poder. En las listas de inscripciones aparece el general Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado de la OTAN en Europa y jefe del Mando Europeo de EE UU, que asumió el cargo en julio de 2025 y que, según la filtración, va a las reuniones de Dialog desde 2021. También hay funcionarios actuales de la Administración Trump, dos senadores estadounidenses, seis miembros de la PayPal Mafia, un exjefe de inteligencia para Medio Oriente y un embajador en activo en Estados Unidos, junto con fundadores y directores de muchas de las mayores empresas del país que se dedican a la vigilancia, la intermediación de datos y los datos publicitarios.
Estos ejecutivos aparecen codo con codo con estadounidenses de altos cargos que regulan sus respectivos sectores. Auren Hoffman, presidente de Dialog, fundó la empresa de intermediación de datos de localización, SafeGraph, además de la compañía de resolución de identidades, LiveRamp. Se trata de dos de los proveedores más importantes de la economía de datos de consumo. Además, aparece en el directorio junto al Ministro del Economía, Scott Bessent, cuyo departamento regula la normativa sobre datos financieros, y al senador Ted Cruz, presidente de la Comisión de Comercio, Ciencia y Transporte, que supervisa a la Comisión Federal de Comercio y su autoridad en materia de privacidad de datos.
El cofundador de Palantir, Joe Lonsdale, cuyo software gestiona los expedientes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE UU (ICE) y la fusión de datos para el Pentágono y la comunidad de inteligencia, figura en la misma lista que el secretario del Ejército, Dan Driscoll, y el diputado Jim Himes, miembro de mayor rango del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, que supervisa las agencias con las que Palantir tiene contratos.
La lista también incluye nombres de figuras destacadas que no aparecen en el directorio público de 113: Randy Kroszner, exgobernador de la Reserva Federal y integrante del Comité de Política Financiera del Banco de Inglaterra; Hallie Hoffman, exconsejera general y jefa de gabinete en funciones de la Agencia Antidrogas (DEA); Jonathan Greenblatt, director ejecutivo de la Liga Antidifamación (ADL); Peter Goettler, presidente del Instituto Cato; Ryan Stowers, director ejecutivo de la Fundación Charles Koch; y Roger Myerson, economista ganador del Premio Nobel de la Universidad de Chicago.
También aparece un grupo de ejecutivos de Google y Google DeepMind. Entre ellos está Tom Lue, responsable de asuntos globales de la división de inteligencia artificial de vanguardia de la empresa, y a una periodista en activo, Souad Mekhennet, corresponsal de seguridad nacional de The Washington Post. (Aparece en la lista como organizadora de un evento llamado “Ulysses Book Club”).
El resto de los miembros son desde multimillonarios de fondos de capital riesgo, funcionarios extranjeros en activo y retirados, actores de cadenas de televisión, autores de best-sellers y líderes religiosos.
Maia Arson Crimew, una hacktivista suiza, reveló por primera vez un directorio oculto en el código de la página web. Antes conocida por publicar la “lista de personas con restricciones de vuelo” del gobierno de EE UU y por piratear a Verkada, una empresa de cámaras de vigilancia, crimew explica a WIRED que el directorio salió a la luz gracias a una pista anónima. De forma independiente, WIRED verificó su contenido.
Por separado, otra fuente le facilitó a WIRED una lista de inscripciones para un retiro de Dialog de 2026. En el documento aparecen 222 personas, con estatus de afiliación y el tipo de asistentes, incluyendo “miembros activos” e “invitados”. El evento está programado para llevarse a cabo del 12 al 16 de agosto en algún lugar cerca de Dublín, Irlanda.
Las mismas revelaciones detallan un programa de sesiones con temáticas como: “¿El dinero (¿?) compra la felicidad?”, “Recuperemos la energía nuclear”, “Navegando por la Tercera Guerra Mundial”, “Tecnologías de campo de batalla” y “¿Cómo va tu vida sexual?”. También hay otras charlas, como “Cómo crear una secta”, moderada por el fundador del sitio web cristiano de networking Pray.com, y “Cómo crear un partido”, dirigida por un antiguo funcionario de seguridad nacional de la Casa Blanca.
Lo que une a los participantes, más que cualquier título o cargo, son las preocupaciones por la inteligencia artificial, la longevidad y el futuro cercano. Cuando se les pidió en un formulario de inscripción que predijeran el porvenir, los miembros volvieron una y otra vez al mismo tema: que la IA reordenará el trabajo, la guerra, la educación y las ideologías; todo en unos pocos años. Varios predicen un desplazamiento masivo de la mano de obra de los trabajadores y un retorno hacia los sindicatos y los programas gubernamentales. Otros prevén: un “invierno de la IA”, terrorismo doméstico contra los centros de datos, acusados que escogerán abogados de IA en vez de defensores públicos, o un renacimiento religioso provocado por esta disrupción.
“La degeneración social”, predijo una persona, “seguirá acelerándose”.
Desde su fundación, Dialog ha operado con poca presencia pública. Se celebra al menos un retiro al año, con asientos asignados, sesiones moderadas y la norma de que nada de lo dicho puede atribuírsele a nadie. Reuniones anteriores se han celebrado en el Ritz-Carlton Dove Mountain, Arizona, y en el San Clemente Palace, Venecia (Italia), según Axios, que fue el primero en informar sobre los planes del grupo de construir un campus en la zona de Washington D. C. Se le ha comparado a una versión del Bilderberg para la industria tecnológica. O sea, una reunión extraoficial de las élites políticas y empresariales de occidente.
*Artículo originalmente publicado en WIRED.

