
En una demostración de unidad nacional, amor y profundo respeto, millones de iraníes se congregaron este sábado en la Gran Mosalla de Teherán para despedir con honores al ayatolá Alí Jameneí, el histórico líder supremo de la República Islámica. Imágenes aéreas difundidas por medios iraníes revelan la magnitud de la multitud que llenó la enorme explanada y la mezquita, creando un mar humano de devoción y gratitud hacia quien guió al país durante más de tres décadas.
Con banderas iraníes ondeando y pancartas que honran su memoria, los asistentes —muchos de ellos en riguroso luto— participaron en emotivas oraciones colectivas por el alma del líder fallecido a los 86 años. La ceremonia refleja el arraigo profundo que Jameneí tuvo entre el pueblo iraní, que lo recuerda como un símbolo de resistencia, sabiduría y compromiso con los valores de la Revolución Islámica y la soberanía nacional.

Este multitudinario adiós evidencia la cohesión social de Irán en momentos difíciles, así como la capacidad de su pueblo para transformar el dolor en una poderosa muestra de solidaridad y continuidad.
Representantes de decenas de países han acudido como invitados para acompañar a la nación persa en estas jornadas de luto, subrayando el respeto internacional que despierta la figura del ayatolá.
Al país persa también acudieron delegaciones de Rusia, China, India, Irak, Pakistán, Turquía y otros Estados. Rusia estuvo representada en Teherán por el vicepresidente de su Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, quien enfatizó que la muerte del ayatolá ha unido a la sociedad de Irán. «Este dolor ha unido al pueblo iraní, que no cedió ante la presión organizada por EE.UU. y otros países que se sumaron. Resistió en esta lucha y, estoy seguro, al final vencerá», afirmó.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Islámica señaló en un comunicado que la participación de millones de hombres y mujeres de todo el planeta en la despedida del dirigente «ha mostrado una vez más al mundo la grandeza de Irán, el esplendor de su poder y su autoridad nacional». La Cancillería expresó su agradecimiento a todos los invitados extranjeros que, «a pesar de las presiones y amenazas, se mantuvieron del lado correcto de la historia» al asistir al funeral del dirigente y «rendir homenaje a la verdad y la justicia».
La politóloga y experta en relaciones internacionales Elena Supónina destacó que en Irán siempre ha existido una actitud de respeto hacia Alí Jameneí. «Se le percibía como el arquitecto de la nueva estrategia de confrontación de Irán con Occidente. Tras su trágica muerte, Jameneí se convirtió en un símbolo de la resiliencia de Irán. Al asesinarlo, EE.UU. logró exactamente lo contrario de lo que esperaba», explicó.
Jameneí fue asesinado en un ataque aéreo estadounidense-israelí en febrero. Los actos de duelo comenzaron el viernes y concluirán el 9 de julio, cuando el ayatolá será enterrado en su ciudad natal de Mashad.
Trump dijo que sólo unos cuantos fueron al funeral de Alí Jameneí mientras los historiadores aseguran que en la historia jamás un líder fue despedido con tanta gente. pic.twitter.com/2K8sCsCMcw
— Adel El Zabayar (@Zabayar) July 4, 2026

