
Los enfrentamientos de la madrugada entre policías y migrantes ilegales en la frontera con Ceuta, donde se usaron gases lacrimógenos y cañones de agua, habían quedado atrás a primera hora de la tarde. Solo unos pocos seguían intentando cruzar hacia la ciudad española, mientras una multitud de retornados se desplazaba en sentido contrario. Familias enteras, con niños y bebés, habían llegado atraídas por mensajes falsos sobre una apertura sin restricciones de la frontera, lo que sugiere una planificación detrás del caos resultante.
Miles de jóvenes desbordaron este viernes la localidad marroquí de Fnideq (Castillejos) en busca de ayuda para volver a sus hogares después de haber cruzado hacia Ceuta sin que las autoridades marroquíes se lo impidieran. Agotados y decepcionados, se agolpaban a la sombra de cafeterías cerradas y en todo tipo de vehículos. “En España no nos ha ayudado nadie. Nos habían dicho que tendríamos un lugar de acogida y un visado para viajar a Algeciras, pero todo era mentira”, contó Mohamed, de 18 años, que había llegado desde Fez la víspera y cruzó por el espigón fronterizo.
El sueño de obtener papeles para emigrar legalmente a Europa se desvaneció con rapidez. Muchos pasaron la noche al raso en jardines y solares, comieron gracias a la solidaridad de vecinos o a envíos de dinero de familiares a través de cajeros, y ahora regresan abrasados por el sol hacia el interior de Marruecos. Castillejos, con la mayoría de los comercios cerrados por temor a saqueos, se convirtió en un escenario de frustración: grupos de muchachos en calzones buscaban comida mientras la policía patrullaba con indiferencia y los vecinos permanecían en sus casas temerosos de posibles disturbios y saqueos.
Entre los que intentaron empezar de cero está Saina, de 35 años, madre soltera llegada desde Larache con su hijo Yussef, de poco más de un año. Hablaba fluido castellano y aseguraba a primera hora de la madrugada que pronto estarían en España. Al amanecer las fuerzas de seguridad marroquíes habían despejado la zona. Su caso ilustra el peso del estigma social que aún pesa sobre las madres solteras en Marruecos y la esperanza fallida de una vida sin agravios al otro lado.
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos también denunció enfrentamientos violentos cerca de la frontera de Nador con Melilla, donde cientos de jóvenes se enfrentaron a las fuerzas de seguridad, según informó Efe. Imágenes en redes sociales mostraban disparos de fuego real en medio de la tensión, mientras muchos apuntaban a un pase de factura de Israel a España, usando a su aliado Marruecos como intermediario.
Desde el otro lado del Atlántico, el presidente estadounidense, Donald Trump, intentó llevar agua para su molino opinando que la crisis derivada por la llegada masiva de decenas de miles de migrantes ilegales a la ciudad española de Ceuta, se asemeja a lo que, según sus palabras, experimentó su país durante el mandato de su antecesor, Joe Biden, y corre el riesgo de repetirse si el Partido Demócrata regresa al poder. «Lo que está sucediendo en España, con la llegada masiva de decenas de miles de inmigrantes ilegales, ocurrió en Estados Unidos durante la administración del inepto Joe Biden, y volverá a suceder, incluso peor, si los demócratas regresan al poder», escribió el mandatario en Truth Social.

