
Ushuaia, Tierra del Fuego – 26 de enero de 2026 – Un avión militar del Departamento de Defensa de Estados Unidos aterrizó este domingo en el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia, en medio de un fuerte hermetismo oficial y coincidiendo con la reciente intervención federal del puerto local ordenada por el Gobierno nacional.
El Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea estadounidense (USAF), un modelo conocido como “oficina en el cielo” utilizado para el traslado de altos funcionarios y mandos militares, arribó a las 11:22 horas procedente del Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires. El vuelo había partido originalmente el 23 de enero desde la Joint Base Andrews, en Maryland (EE.UU.), con escalas previas en San Juan de Puerto Rico y en la capital argentina, donde permaneció casi 24 horas.
El Gobierno nacional no emitió ninguna comunicación oficial sobre el arribo ni sobre los motivos del viaje, lo que generó inmediata inquietud en las autoridades provinciales de Tierra del Fuego. La gobernación, a cargo de Gustavo Melella, aclaró que no tuvo ninguna injerencia ni información previa sobre la operación.
Posteriormente, la Embajada de Estados Unidos en Argentina precisó que se trató de una visita oficial de una delegación bipartidaria del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes. Según el comunicado, los legisladores se reunieron con funcionarios gubernamentales y actores clave para tratar temas como la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica. La comitiva también tiene previsto visitar la provincia de Neuquén.
El episodio se produce días después de que el Ejecutivo nacional, a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, dispusiera la intervención administrativa del Puerto de Ushuaia por el término de 12 meses, argumentando irregularidades financieras y fallas de infraestructura. La medida, que suspende la habilitación del puerto (aunque diferida para no afectar la temporada de cruceros), desplazó a las autoridades provinciales del control operativo de una de las terminales más estratégicas del país, clave para la proyección argentina en la Antártida y la soberanía en el Atlántico Sur.
La coincidencia temporal entre la intervención portuaria y la llegada del avión militar alimentó especulaciones sobre posibles acuerdos entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, incluyendo versiones sobre un interés estadounidense en instalar o influir en una Base Naval Integrada en Ushuaia. Desde sectores opositores se cuestionó la falta de información y el eventual impacto en la soberanía nacional.
Hasta el momento, ni la Cancillería ni la Casa Rosada ampliaron detalles sobre la visita, que se suma a otros contactos recientes de alto nivel entre ambos países, incluyendo visitas previas de comandantes del Comando Sur de EE.UU. a Ushuaia.

