El gobierno de Javier Milei enfrenta una de sus peores crisis desde que asumió la presidencia, impulsada por el escándalo de coimas conocido como el caso Spagnuolo, que involucra directamente a su hermana Karina Milei. Según una encuesta reveladora de la consultora TresPuntoZero, el 60% de la población rechaza la gestión oficialista, marcando un punto de inflexión en la percepción pública del presidente libertario.
El caso Spagnuolo ha generado un impacto devastador en la imagen del Ejecutivo, con acusaciones de corrupción que salpican a Karina Milei, figura clave en el entorno presidencial. Dos de cada tres encuestados consideran que se trata de un hecho de corrupción real, mientras que solo el 32% lo atribuye a una «operación» opositora destinada a desprestigiar al gobierno. Esta percepción ha erosionado la confianza en el liderazgo de Milei, quien ha perdido terreno en su base electoral.
La aprobación de Javier Milei ha caído drásticamente en el último mes, con una pérdida de 8 puntos porcentuales que lo deja por debajo del umbral de los 40 puntos de imagen positiva que mantenía desde su asunción. Actualmente, el 58,5% de los argentinos tiene una visión negativa del presidente, generando un diferencial negativo del 18,7%. Este declive se suma a la fatiga social acumulada por medidas controvertidas, como el reciente veto a los aumentos jubilatorios.
Por primera vez desde que Milei ocupa la Casa Rosada, su imagen positiva es superada por la del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien alcanza un 43,8% de aprobación y un diferencial negativo mucho más moderado del 7,3%. Incluso Cristina Kirchner, con un 41,8% de imagen positiva, logra posicionarse por encima del mandatario nacional, reflejando un resurgimiento en las encuestas de opinión.
Karina Milei, epicentro de las denuncias por presuntas coimas, conserva una imagen positiva del 32,8%, lo que sugiere que aún retiene lealtad en el núcleo duro del oficialismo. Sin embargo, el escándalo ha provocado deserciones notables: el 15,3% de los votantes de La Libertad Avanza manifestaron que no volverían a apoyar a Milei en futuras elecciones, un golpe directo a la cohesión de su movimiento político.