
Israel ha advertido formalmente a Estados Unidos que sus reservas de interceptores de misiles balísticos se encuentran en niveles peligrosamente bajos, según un informe publicado por el medio israelí Ynet. Esta alerta llega en medio del conflicto actual con Irán, donde las defensas aéreas de largo alcance israelíes han sido sometidas a una intensa presión por ataques sostenidos de misiles iraníes. Fuentes estadounidenses consultadas por Semafor confirmaron que Israel está explorando alternativas como el uso de aviones de combate para complementar sus sistemas dedicados.
El agotamiento se remonta a la guerra de 12 días con Irán del pasado junio de 2025, cuando Estados Unidos disparó más de 150 interceptores del sistema THAAD —aproximadamente un cuarto de su inventario total en ese momento—, según datos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). En el conflicto actual, Irán ha incorporado municiones de racimo en algunos misiles, lo que acelera el consumo de defensas israelíes como el Arrow y sistemas asociados. Analistas de CNN y Military Times señalan que esta “carrera de atrición” afecta también a aliados del Golfo, donde un socio regional ya solicitó refuerzos urgentes tras solo cuatro días de combates, mientras la producción estadounidense de THAAD (solo unas decenas al año) no logra seguir el ritmo de consumo.
Para reforzar a Israel, el Departamento de Estado aprobó de emergencia —eludiendo revisión congresional— la venta de 12.000 bombas de propósito general BLU-110A/B de 1.000 libras por unos 152 millones de dólares, según anunció oficialmente el 6 de marzo. Además, desde enero se aceleró la expansión de la línea de producción de THAAD, aunque expertos advierten que tardará años en compensar las pérdidas.
Expertos como los del CSIS y Al Jazeera advierten que el desenlace de la guerra podría definirse por quién agote primero sus reservas: los misiles iraníes (baratos y producidos en masa) frente a los costosos interceptores occidentales (millones de dólares cada uno). Aunque Israel cuenta con opciones como cazas para intercepciones y Estados Unidos asegura tener “suficiente” para proteger sus bases regionales, la prolongación del conflicto genera preocupación por un posible agotamiento que afecte no solo a Oriente Medio, sino también a otros frentes como Ucrania, donde ya se desvían recursos. Irán, por su parte, se declara preparado para una confrontación larga.

