El estado de Pensilvania es quizás el más codiciado de la competencia presidencial norteamericana con sus 19 grandes electores. Donald Trump, el candidato republicano, ganó por poco porcentaje en 2016 y Joe Biden se impuso en 2020 también por escaso margen y denuncias de fraude.
Se trata de un estado en declive industrial, donde los obreros tienden a dar la espalda a los demócratas. Las grandes ciudades de Filadelfia y Pittsburgh, de mentalidad liberal-progresista, se inclinan por Harris, mientras que Trump apuesta por la población rural, de idiosincrasia más tradicional.
El republicano dijo tempranamente que había «muchos rumores sobre un fraude masivo» en Pensilvania, sin abundar en detalles.
Oficiales electorales manifestaron en diálogo con ABC News que los resultados podrían saberse este miércoles por la tarde.
Con el 92% de los votos escrutados en Pensilvania, Trump aventajaba a Kamala Harris por 220.000 votos, 51% a 48%.
Para el diario demócrata The New York Times, con ese porcentaje de votos escrutados en Pensilvania y el resto del país, Trump tenía ya el 95% de probabilidad de ganar la elección. El periódico proyecta que Trump podría quedarse con 306 electores contra 232 de Harris.