
En la Patagonia Argentina, provincia de Chubut, a unos 60 kilómetros de Esquel, un terrateniente instaló una tranquera metálica sobre la Ruta Provincial 12, generando sorpresa y malestar entre los vecinos. La estructura, descrita como un «portal de hierro», fue colocada en un tramo de la ruta, lo que inicialmente restringió el paso de vehículos y dejó aisladas a varias familias residentes en la zona. El hecho, ocurrido en las últimas horas en las cercanías de la localidad de Gualjaina, se viralizó rápidamente a través de imágenes que circulan en medios patagónicos y redes sociales.
La responsable de la instalación se presentó como Luciana Zárate, propietaria de un campo que abarca ambas márgenes del trazado asfáltico, pero fue señalada por medios de la zona como «testaferra de un terrateniente norteamericano«. Según sus propias declaraciones, la medida se tomó para prevenir el robo de ganado, después de que en los últimos meses «se sustrajeran más de 30 animales de su propiedad». Zárate argumentó que el asfalto se encuentra dentro de su terreno privado y que, por lo tanto, el Gobierno provincial deberá iniciar un proceso de expropiación para regularizar su uso público; mientras tanto, la tranquera «permanecerá en su lugar».
Vecinos de la zona denunciaron la situación como una “grave restricción” al libre tránsito por una ruta provincial, e incluso hablaron de la presencia de “matones” que impedían el paso. Aunque la dueña aclaró que el portón no está con candado y que el tránsito vehicular “está permitido”, las quejas llegaron a instancias oficiales.
A través de sus redes sociales, Luciana Zárate desmintió versiones que vinculaban el hecho con un inversor norteamericano y enfatizó que ella y su familia son dueños legítimos de los campos. “El trazado atraviesa nuestro campo y para poder utilizarlo, el Gobierno de Chubut tendrá que expropiarlo. Llegaremos a un acuerdo, pero mientras eso no ocurra, la tranquera permanecerá donde está”, señaló.
Fuentes gubernamentales confirmaron que existe un litigio administrativo pendiente sobre la regularización de las tierras, ya que la construcción de la ruta quedó trunca y no se completó el trámite judicial de expropiación. Por el momento no se reportaron acciones concretas de remoción de la tranquera ni medidas judiciales inmediatas.

