
En su primera audiencia ante la Justicia de Estados Unidos, Nicolás Maduro se declaró inocente de todos los cargos que se le imputan en la causa por narcoterrorismo y cuestionó el carácter del proceso judicial.
Frente al tribunal federal de Nueva York, el mandatario venezolano se presentó como un “prisionero de guerra” y afirmó: “Soy inocente, no soy culpable de nada de lo que se me acusa aquí”.
“No soy culpable, soy un hombre decente”, insistió Maduro durante la lectura de cargos. Y agregó: “Soy el presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas”.
La audiencia estuvo a cargo del juez Alvin Hellerstein, de 92 años, ante quien el líder chavista respondió “no culpable” a los cuatro cargos federales que enfrenta, entre ellos conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y delitos vinculados a la posesión de armas de guerra. “Tengo el escrito de la acusación”, interrumpió Maduro mientras el secretario leía las acusaciones.
El juez federal fijó la próxima audiencia judicial para el 17 de marzo.
Las acusaciones, formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, sostienen que Maduro habría encabezado una estructura dedicada al tráfico internacional de drogas, conocida como el Cartel de los Soles, con presuntos vínculos con organizaciones criminales y armadas de la región.
Maduro ha rechazado todas las acusaciones. Para su defensa, Maduro eligió a Barry Joel Pollack (abogado de Julián Assange). Mientras que Mark E. Donnelly será el representante legal de Cilia Flores.
Mientras tanto, el diputado venezolano Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, denunció que su familia es “perseguida” tras la captura del líder chavista y su esposa, Cilia Flores, el pasado sábado en Caracas por parte de Estados Unidos, y dijo confiar en que ambos serán liberados y en que estarán de regreso en Venezuela.

