
Una potente explosión hizo temblar la zona de Beit Shemesh, en el oeste de la ciudad ocupada de Jerusalén, provocando todo tipo de interrogantes en redes sociales, muchos de los cuales apuntaban a que la zona militar en donde se produjo la detonación podría albergar desde misiles Arrow hasta ojivas nucleares.
La empresa Tomer, perteneciente al régimen israelí y actor clave en el desarrollo de sistemas de cohetes y misiles con capacidad nuclear para las fuerzas de ocupación israelíes, se apresuró a emitir un comunicado afirmando que la detonación no fue más que una “prueba planificada” llevada a cabo “según lo previsto”.
A pesar de esta declaración, los informes indican que el ejército israelí impidió el acceso de vehículos de rescate al lugar del incidente y que al parecer la explosión habría ocurrido en una instalación sensible.
Además, no se había emitido ninguna advertencia pública antes de la explosión, lo cual es inusual para una prueba rutinaria de sistemas de propulsión en una zona residencial.
En los vídeos difundidos en las redes sociales se podían ver llamas y una gran columna de humo con forma de hongoo que se elevaba desde la zona tras la explosión, la cual se escuchó en las comunidades cercanas.
Impactante explosión en zona militar israelí de Beit Shemesh dispara especulaciones: ¿almacenes de misiles u ojivas nucleares? Oficialmente fue una «prueba controlada». pic.twitter.com/WTIyhMIYo8
— KontraInfo (@KontraInfo) May 17, 2026

