Milei, la Antártida y su entrega a la Pérfida Albión – Por Jessica Lillia

Por Jessica Lillia*

El funcionario de Reino Unido, David Rutley, en su rol como subsecretario de Estado Parlamentario y ministro para las Américas, el Caribe y los Territorios de Ultramar del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mancomunidad y Desarrollo, celebró esta semana desde su cuenta de Twitter (X) la llegada a la Antártida (específicamente al sector de la misma que por su ubicación geográfica y presencia ininterrumpida desde hace 120 años, es parte del territorio soberano de la Argentina) del equipo de investigación British Antarctic Survey (traducido como Relevamiento Antártico Británico o Prospección Antártica Británica), en medio de la visita del presidente Javier Milei al continente blanco para dar inicio a un programa de Naciones Unidas para “combatir el cambio climático”.

Rutley subrayó que “el Reino Unido es líder mundial en ciencia antártica”, destacando el trabajo de los equipos de investigación, como los del British Antarctic Survey, sobre “la comprensión del entorno único” de la región, expresando el “compromiso” de su país en la agenda por “el cambio climático y preservar la Antártida para las generaciones futuras”.

Como puede apreciarse con claridad en el siguiente mapa, el territorio antártico, que por historia y geografía corresponde a la Argentina, es reclamado en su totalidad por el Reino Unido, a pesar de encontrarse esta isla a 14.500 kilómetros de distancia y en otro hemisferio. La usurpación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, sirve a los efectos de proyectar una cercanía geográfica inexistente.

La finalidad de ejercer la soberanía sobre al Antártida por parte de distintas potencias no es por mero expansionismo. Es sabido que en el continente antártico se encuentra la mayor reserva de petróleo del mundo, aún sin explotar. Se habla de 200.000 millones de barriles de petróleo potenciales, similar a Arabia Saudita, pero a ciencia cierta resulta difícil de calcular. Como si esto fuera poco, la Antártida es rica en hierro, cromo, cobre, plomo, níquel, platino, uranio, oro y plata.

La Argentina dispone de 13 bases en la Antártida, 6 permanentes y 7 temporales. Lamentablemente los medios de comunicación suelen solo mencionar Marambio. Deberíamos preguntarnos por qué los argentinos ignoramos tanto sobre nuestro territorio, más específicamente de la Antártida y su espacio circundante.

Volviendo al ministro británico, David Rutley, —quien llamativamente estuvo presente en la ceremonia de asunción de Milei como presidente de la nación, junto a Kirsty Hayes, embajadora británica en Argentina— publicó el 3 de enero en su cuenta de X una foto en la que se lo ve junto a miembros del ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones (Oficina de Relaciones Exteriores, Commonwealth y Desarrollo), por lo que se podría deducir que la llegada al territorio antártico de Milei con su hermana y “jefe” (sic), Karina Milei; y comitiva,  en una misma semana, no es casualidad sino más bien una causalidad que deviene de una cosmovisión característica del partido gobernante de La Libertad Avanza en subordinarse a intereses extranjeros, cuya causa es el origen de la propia ideología y su consecuencia, la entrega de la soberanía. Sea por algunas monedas y/o por puro cipayismo.

Como es sabido, la Pérfida Albión insiste con usufructuar espacios geográficos ajenos, en particular el caso de Malvinas, que ha usurpado a la Argentina de forma descarada, siendo ante los ojos del mundo un hecho de ilegalidad absoluta y con la colaboración de parias que son capaces de entregar nuestro país, sea por unas monedas o por simple cipayismo que expresan con enorme orgullo. En este sentido, personajes como Milei —falsamente concebido por el sector más fanático de sus seguidores como un “mesías salvador”—, que ha roto su contrato electoral al adherir a las agendas globalistas que en campaña negaba, incluso traicionando al sector agropecuario, ha iniciado una de las entregas de esta Patria más fenomenales de las tantas y lamentables que ha protagonizado la dirigencia política argentina, con pocas excepciones.

Este cipayismo quedó explícitamente impreso en el mega Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y al proyecto “Ley Ómnibus” recientemente anunciados por el gobierno libertario en el que ha decidido obsequiar “las joyas de la abuela”. Desde la derogación de Ley de Tierras (vía libre para que extranjeros se hagan de territorios estratégicos), pasando por el libre endeudamiento del Estado sin pasar por el Congreso, y la privatización de 41 empresas estatales, entre ellas muchas estratégicas, como la petrolera rentable YPF, las centrales nucleares, Fabricaciones Militares, Ferrocarriles Argentinos, Aerolíneas Argentinas y el Banco Nación, pudiendo las mismas pasar a manos de Estados extranjeros.

Y este paquete no termina acá, Milei acaba de pasar a retiro a 22 generales de las Fuerzas Armadas, siendo esta la mayor purga en la historia del Ejército argentino, desde 1983. Hecho que pasó desapercibido para los medios de comunicación nacionales e internacionales, como si orquestados bailaran todos al mismo tiempo y al ritmo de un silencio que no hubiera sido tal si de otra nación se tratara.

Este curso de los acontecimientos ya se vislumbró cuando la canciller, Diana Mondino, eligió como una de sus primeras tareas el asistir a la fiesta de cumpleaños del rey Carlos III de Inglaterra en la Embajada Británica de Buenos Aires. Ya en septiembre de 2023 había declarado a medios de ese país que “los derechos de los kelpers deben ser respetados”.

Por si todo esto fuera poco, en el mencionado proyecto de ley enviado al Congreso el 27 de diciembre llamado “Proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” que propone reformas en materia económicas, financieras, fiscales, previsionales, de seguridad, defensa, y tarifaria, entre otras, este faculta al presidente a autorizar el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional en los artículos 345 y 346, atributos que a su vez se amplían por el artículo 1, que dispone la “emergencia pública en materia de defensa”, lo que habilita a una mayor discrecionalidad.

Así entonces, continúa Milei la agenda extranjera que ordena un desguace en el área de Defensa con ningún otro objetivo que debilitarla en caso de un conflicto bélico, que podría estar ciertamente latente. ¿Y por qué latente? Si tan solo pensamos por unos instantes en los recursos naturales que tenemos en estas bendecidas tierras y en el tablero de la geopolítica actual, podremos advertir que el sionismo internacional (históricamente asociado al Imperio Británico, ya no se trata solo de bloques hegemónicos de Occidente y Oriente) anhela el dominio de nuestra región, tal y como lo expuso Theodor Herzl en 1896.

Siguiendo con la subordinación y entrega, el Gobierno renunció a la membresía de Argentina al bloque de los BRICS, en el que muchos de sus países fundacionales han defendido desde siempre la soberanía de Argentina sobre Malvinas, por lo contrario, el ingreso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), organismo dominado por EEUU e Inglaterra, significa la continuidad de la dependencia colonial.

Es imprescindible recordar —y machacar constantemente a las generaciones futuras— que la cuestión de las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur es un caso colonial encabezado por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte desde el siglo XVII. Potencia conocida por su práctica de usurpar territorios ajenos. Y que con el debido conocimiento de quiénes somos, los argentinos podremos responder de manera certera ante amenazas de guerra y de mayor dominación, tanto territorial como cultural.

Veamos lo que significa el principio de autodeterminación de los pueblos, esgrimido por el Reino Unido, no aplica a Malvinas. Si tomamos la definición brindada por el Dr. Modesto Seara Vázquez, señala que “El derecho de un pueblo, con clara identidad y evidente carácter nacional, a constituirse en Estado, con el fin de organizar de modo propio su vida política, sin interferencia de otros pueblos”, comprenderemos que esto no se condice con una población implantada.

Sepan que la Pérfida Albión se considera impune a tal punto de explotar a niveles siderales un territorio que no le pertenece, imponiendo una forma de gobierno y cultura con un grupo de isleños trasplantados (y agrego acá la política de “cerrojo demográfico” introducida por los ingleses para impedir la llegada de argentinos a las Islas, así de impunes son).

Es claro que la colonización no se realiza solamente por medio de la usurpación de territorios sino también por la vía del dominio económico y cultural. Con la creación de la Mancomunidad de Naciones (en inglés, Commonwealth of Nations), antes denominada Mancomunidad Británica de Naciones (British Commonwealth of Nations), en 1931 (en los estados miembros viven 2.400 millones de personas, lo que supone casi un tercio de la población mundial), la instalación de la “supremacía” imperialista sobre el resto de los pueblos del mundo ha calado hondo.

Laboratorios tales como el Instituto Tavistock de Relaciones Humanas (Tavistock Institute of Human Relations, TIHR) fabrican paquetes ideológicos para instalar en la opinión pública de los países libres las agendas globales funcionales al poder de la usura, socia histórica del Imperio Británico. Es otra manera de colonizar, pero pedagógicamente, para dominarlos mejor.

Dos claros ejemplos de esa colonización pedagógica son la Leyenda Negra sobre España y la Desmalvinización, que han causado, y siguen causando, confusión y desinterés en las cuestiones de conocimiento para la defensa de soberanía. Justamente permitido dentro del sistema educativo, principalmente desde los espacios de formación docente, pero con un fuerte respaldo de los tentáculos del poder real: los medios de comunicación.

Pero aún con tanta artillería en contra de la memoria de los argentinos, estos tienen en su alma grabado a fuego que las Malvinas (con todo el territorio circundante) son argentinas. Allí, en las Islas que nos pertenecen, nuestros héroes supieron defender con patriotismo y honor cada pedazo de tierra argentina, pese a la perversidad de la entonces ministra de Reino Unido, Margaret Thatcher, (admirada por Javier Milei y Mauricio Macri) de dar la orden de hundir el crucero argentino ARA General Belgrano durante el conflicto y que se encontraba a más de 200 millas náuticas del conflicto, por fuera de la zona de exclusión que había establecido el Reino Unido.

De las 13 bases que administra la Argentina 2 responden directamente a la Cancillería y 11 al Comando Conjunto Antártico (Estado Mayor Conjunto de las FF.AA.). De las 13, un total de 8 fueron creadas entre 1945 y 1955, bajo los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón, con una doctrina radicalmente opuesta a la de los gobiernos demoliberales del régimen de 1983 a la fecha.

“Es hora de decir la verdad, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Existen en el mundo naciones explotadoras y naciones explotadas. Yo no diría nada si se tratase solamente de naciones, (…) pero es que detrás de cada nación que someten los imperialismos hay un pueblo de esclavos y de hombres y mujeres explorados. Y aún las mismas naciones imperialistas esconden siempre detrás de sus grandezas y de sus oropeles la realidad amarga y dura de un pueblo sometido. Los imperialismos han sido y son la causa de las más grandes desgracias de la humanidad. (…) ¡De la humanidad que se encarna en los pueblos! Esta es la hora de los pueblos”.
 -Eva Duarte de Perón, Evita, en Mi Mensaje.

Pero aún teniendo conciencia de todos estos hechos trágicos que hemos relatado, como dijo Eva Perón, jefa Espiritual de la Nación, “esta es la hora de los pueblos” (además de ser el título de una de las grandes obras de Juan Domingo Perón que, entre otros análisis, refiere al proceso de colonización) y será que para que lleguemos a esa hora debemos llegar a ser primero “pueblo”, despertando a esa conciencia nacional que es capaz de defender los intereses de la Patria toda.

Concluimos con el Mensaje de Perón a la IV Conferencia de Países No-Alineados, realizada en Argelia, 7 de septiembre de 1973:

Sostenemos, desde el instante mismo del nacimiento del Justicialismo, como principios y objetivos básicos en lo internacional, lo siguiente:

1.- La defensa integral de la soberanía nacional en todo nuestro territorio y especialmente sobre la Antártida Argentina, las Islas Malvinas y sus islas independientes.

2.- El ejercicio de la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, como bases para asegurar a cada Pueblo del mundo su propia felicidad, mediante la realización de la propia justicia y la propia libertad.

3.- La Tercera Posición como solución universal distinta del marxismo internacional dogmático y del demoliberalismo capitalista, que conducirá a la anulación de todo dominio imperialista en el mundo.



* Comunicadora en medios digitales, redactora en Kontrainfo.com

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